Imágenes de la placa vulnerable ¿útil o innecesario?
2 junio 2006
Dr. William Wijns.
Cardiovascular Center. Aalst. Bèlgica
La arteriosclerosis es una enfermedad ubicua, sistémica, multifocal, progresiva y generalizada. La rotura de la capa fina (vulnerable) del ateroma es la principal causa de infarto de miocardio. Después del infarto un 50% de los pacientes aprenden de él y de su sintomatología pero los screening hechos con anterioridad difícilmente son suficientes para identificar las posibles victimas. En el 80% de los casos, las cifras de colesterol solapan a los individuos de bajo y alto riesgo. La auténtica razón es que el riesgo agudo depende de la inestabilidad de la placa de ateroma. El riesgo de episodios agudos se incrementa con la severidad de la estenosis a la vez que el aumento del riesgo crece exponencialmente con la disminución del diámetro vascular. Con la misma luz la placa de alrededor puede ser muy diferente en su constitución. Un 70% de las placas que producen muerte son finas y un 25% tienen una intima patológica y nódulos calcificados.

¿Qué hace que una placa sea vulnerable? Básicamente influye el grosor, el pool de lípidos, el proceso de remodelación y la característica física de su deformabilidad.
¿Cómo detectar una placa vulnerable? A continuación el ponente hizo un resumen de las técnicas mayormente utilizadas.

La OCT (Optical Coherence Tomography) es una tecnología fascinante que detecta el core necrótico de la placa y sus paredes delgadas, diferenciando claramente entre su parte de fibrótica, lipídica, calcificada y necrótica. Permite analizar la sección arterial obteniendo una imagen histológica virtual y deducir la progresión de la enfermedad cuando se obtienen imágenes post-mortem si se tienen otras anteriores.
La IT (Intracoronary thermography) (Thermocore/BMS) mide la temperatura de la placa en diversos puntos como indicador de la heterogeneidad en la composición.
La MG (Magnetic Ressonancia) puede llegar a medir la fibrosis o la cantidad de lípidos de la placa o “lipid fraction index” y los cristales de colesterol que penetran en la membrana y producen la rotura.
La Palpography es una técnica que se realiza por cateterismo y mediante ultrasonidos da imágenes intravasculares tridimensionales ya que es capaz de detectar la deformabilidad es decir los cambios tisulares a las señales ultrasónicas (RF-signals).
La técnica con la que hay más experiencia es la VH (Virtual Histology).

Esta técnica se consigue por vía intra coronaria con una sonda de ultrasonidos intra vasculares, a los ultrasonidos se les asocia una señal de radiofrecuencia, con ello se obtienen imágenes croseccionales de la arteria y reconstrucciones volumétricas que diferencian con distintos colores los componentes fibrosos, fibro-lipídicos, lípido-necróticos y calcáreos de la placa de ateroma, muy similares a las imágenes obtenidas en anatomía patológica. Así, de una manera sencilla y bastante automática, se obtiene la composición de la placa en una zona determinada de la coronaria y los porcentajes de cada componente en todo el volumen de placa de zonas extensas de las arterias coronarias.

En resumen, se están estudiando tecnologías que puedan ser útiles in vivo ya que lo realmente importante es predecir el riesgo. Para ello y para realizar estudios prospectivos hay que usar y comparar la utilidad de la angiografía, la histología virtual o la palpografía, es decir, todos los medios a nuestro alcance.
Con la histología virtual en la actualidad se han diseñado dos ensayos clínicos: uno con un vasodilatador clásico que posee poder antiinflamatorio (Molsidomine) y el denominado IBIS2 que no esta todavía acabado.
En futuros planes esta como establecer que pacientes tienen una clara vulnerabilidad en la placa y desarrollar técnicas invasivas y no-invasivas para el diagnóstico. En resumen establecer guías medico-clínicas que mejoren la prevención estableciendo la mejor estrategia diagnóstica previa. Es decir, localizar y predecir. Todo un reto.